martes, 6 de enero de 2015

El Cuerpo tambien siente Compacion (RosaSantander)

Mi vida cambió en Febrero de este año cuando después de una barbacoa estuve más de una semana para que mi cuerpo y sistema digestivo asimilara semejante barbarie gastronómica.
A partir de ese momento me dije a mi misma que algo debía cambiar. Primero dejé de tomar leche de vaca y todo tipo de lácteos, cambié el café por té e infusiones, me alimenté exclusivamente de frutas y verduras hasta recuperar mi estómago. Cuando por fin se acabaron los ardores decidí no volver a comer carne nunca más, ni pescado en consecuencia. Lo que en un primer momento fue por un tema de salud después lo fue por una cuestión de respeto hacia los animales y el mundo en que vivimos. Más que nunca me convencí de que somos lo que comemos, y yo no quería alimentarme de química, hormonas, conservantes, tóxicos… decidí alimentarme de lo que nos da la tierra.
En pocos meses mi nevera ha pasado de tener yogures y leche de vaca a tener  leches vegetales y yogures de soja, huevos de gallinas felices (yo no los como pero mi familia sí), tofu, seitán, tempeh… mi carro de la compra se basa en verdura y fruta ecológica en la medida de lo posible, la hora de sentarnos en la mesa ahora es un auténtico festín, platos coloridos, saludables y deliciosos. Existen infinitas recetas y platos originales, siempre me ha encantado la verdura por lo que soy plenamente feliz acompañándola de cereales como mijo ó quinoa, legumbres, pasta, arroz… no puedo entender quien piensa que ser vegetariano es aburrido y que solo se come verde.
En mi casa mi marido ha cambiado también sus costumbres, estamos felices con este cambio para bien, más saludable y respetuoso con nosotros mismos y con el Medio. A nuestros hijos de 5 y 6 años poco a poco les vamos introduciendo cambios, leche de arroz en lugar de esa leche multivitaminada que venden para niños, albóndigas y hamburguesas vegetales, mucha fruta… unas cosas les gustan más que otras pero mientras lo intentamos ellos crecen sanos, libres de tóxicos y cuando tengan capacidad de elección no me cabe ninguna duda que escogerán la mejor opción.
El cuerpo es inteligente, por algo mas del 70% de las personas son intolerantes a la lactosa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario