martes, 6 de enero de 2015

Cambio Radical (Maria)

¡Hola!
Me gustaría contaros mi historia vegetariana.
Todo comenzó con mi hermana, 22 meses más pequeña que yo, que comenzó siendo vegana de un día para otro.
Recuerdo que por aquel entonces (sobre mis 16 o 17 años) me gustaba la filosofía del budismo. Había visto comentarios sobre si los budistas debían ser vegetarianos, pero nunca tomé la decisión de alimentarme de dicha forma por esta filosofía. Simplemente, probé (por egoísta que suene). Dejé la carne y el pescado al igual que mi hermana, de un día para otro, y sinceramente, no me resultó nada difícil, fue una decisión y práctica muy sencilla (como si mis hábitos hubiesen sido vegetarianos desde que nací). He de reconocer que, prácticamente, antes de ser vegetariana, me alimentaba un 90% de carne, lo cual, al resultarme tan sencillo, sorprende.
Me mantuve siendo ovo-lacto-vegetariana durante dos años, hasta los 19, momento en el que leí Vegana, la alimentación más sana. Entonces me decanté por el veganismo, alimentación y filosofía que sabía que acabaría tomando (aunque al vivir con padres omnívoros me paraba un poco, pese a que siempre he sentido apoyo por su parte). Aunque había dejado de consumir huevos y leche directamente mucho antes (sí tomaba productos que contuviese leche).
Creo que el veganismo es la alimentación más respetuosa con el planeta Tierra, con los animales y con los propios humanos, así que sé que “de este agua no dejaré de beber”.
Mis futuros hijos y animales llevarán un estilo de vida vegano, con el gran apoyo de mi pareja (vegetariano, pero con la clara idea del veganismo en la cabeza). Espero poder demostrarles que un estilo de vida respetuoso con cualquier ser es posible, aunque la sociedad quiera enseñarnos lo contrario.
Un abrazo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario